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viernes, 24 de diciembre de 2010

Vida espiritual vs Suicidio

     Ya que estamos hablando de la vida y de la vida espiritual, veamos algunos aspecto acerca del suicidio y del suicidio de la vida espiritual.
      La vida es un regalo de Dios, la vida se recibe no se adquiere. Yo no decido tener vida ya que Dios la ha puesto en Adán desde el principio; yo no decido nacer, no decido adquirir la vida, la recibo sin más. Recibo la vida de parte de Dios a través de mis padres.
     ¿Y la vida espiritual? ¿Las cosas se mueven en el mismo sentido? ¿Adquiero la vida espiritual o la recibo? ¿Mi decisión desempeña algún papel importante?
Es raro, no decido tener la vida pero puedo decidir perderla.
     Muchas veces, desgraciadamente, por el pecado, la desesperación y muchas otras razones (justificables o no) las personas deciden poner fin a la vida, lo que conocemos como suicidio. ¿Cuál es la actitud de Dios ante el suicidio?
¿ES PERDONADO EL SUICIDIO?

“Dios requiere del hombre que se quita la vida tanto como del que quita la vida de su prójimo, que rindan cuenta de sus actos. El mandamiento "No matarás" es tan amplio en sus alcances que prohíbe toda forma de acortar o quitar la vida. El hombre no puede dar la vida y por lo tanto no tiene derecho a quitarla, a menos que se le pida que lo haga por orden divina.” (1) Creo que esta cita de E. White es muy clara. Dios es el único que tiene puede dar y quitar la vida.
¿Puede haber casos de suicidio justificable? ¿Es el suicidio justificable? No me atrevo a decir que el suicidio puede ser justificado y por lo tanto perdonado por Dios; porque no se sabe si la persona se arrepiente antes de morir, o en el proceso mismo. Si hay arrepentimiento, hay perdón. Lo que sí quiero que quede bien claro es que Dios juzgará a cualquiera según sus actos.

¿Y EL SUICIDIO DE LA VIDA ESPIRITUAL?

     ¿Qué pasa con el suicidio de la vida espiritual? El hombre, en el principio ha sido creado para relacionarse de una manera directa con Dios. Para el hombre era natural relacionarse con Dios. Sin embargo, con la entrada del pecado en el mundo, esta relación ha sido quebrantada y la vida espiritual ha sido afectada. 
     El hombre tiene que decidir relacionarse con Dios, tiene que buscarlo, buscar las cosas espirituales. Tiene que hacer un esfuerzo, luchar con la tentación, con todas aquellas cosas que le apartan de Dios. De modo que la vida espiritual se adquiere por voluntad propia. 
     Por supuesto, el Señor está dispuesto a abrir sus brazos y acogernos pero Dios no entra en la vida de las personas sin que ellas mismas se lo permitan.
     “[…] El pecado es siempre un suicidio.” (2) Muchas veces pienso en las veces que he descuidado, descuido y descuidaré la vida espiritual. ¿Es el descuido de la vida espiritual una especie de suicidio? Y si es así, ¿puede ser perdonado? El pecado es un suicidio… ¿tengo que tener más cuidado con esto y tomármelo en serio? Son pensamientos sobre los que debemos reflexionar.

Bibliografia consultada:
1. CBA, 1º Edición en Español. Madrid: Pacific Press, 1985, Tomo 1, Génesis 9,5.
2. CBA, 1º Edición en Español. Madrid: Pacific Press, 1985, Tomo 4, Oseas 13,9.



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